El Cerro del Andévalo pone el color.
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Durante los meses de Abril y Mayo, los pueblos de Huelva desbordan de alegría con sus romerías y cruces. Son tantas, que no da tiempo a visitarlas todas en un solo año. La mayoría de estas fiestas están cargadas de tradición y tienen una importancia cultural de incalculable valor. Todo el mundo conoce la romería del Rocío en Almonte, es la mas popular y famosa, pero para cada pueblo, la suya es la mas importante. Evidentemente todas tienen una componente muy importante de religiosidad , pero el perfil cultural, es de innegable interés.
Hoy queremos poner nuestra lupa en la romería de San Benito Abad en el Cerro del Andévalo. Cuatro siglos de tradición avalan esta fiesta religiosa en la que lo primero que se nos llama nuestra atención es el color. El de los trajes de las jamugueras y los lanzaores, las flores del Santo, la luz de la ermita y de la propia primavera en el Andévalo.
Si lo primero que nos sorprende es lo visual, los sonidos no son menos, los bailes, están llenos de una musicalidad propia, que vuelven a reflejar una tradición muy arraigada. Estructuradas en el baile del Poleo, se encuentran las tres danzas de esta romería, la danza, la folia y el fandango, los cuales se creen tienen origen medieval.
Ademas de los bailes y la música de la flauta y el tamboril, en las peñas se escucha canciones y fandangos populares, cuyo origen agrícola, ganadero y de la vida cotidiana antigua queda patente en las letras. 
Si sumamos la potente gastronomía local, llena de sabor del entorno, cuyos platos sencillos como la ensalada de orégano, los revoltillos, los productos del cerdo ibérico o del cordero, y los dulces típicos como las anjuelas, las rosas y roscos, los visitantes quedamos gratamente sorprendidos.
Pero todo esto no es lo mas importante, esto es simplemente lo que se puede sentir, pero si se profundiza algo mas, enseguida se aprecia la generosidad de unas personas que trabajan todo el año, sin un interés mayor que mostrar su altruismo, la caridad como virtud. Y esto es digno de admirar, y observado desde fuera y con el mayor de los respetos pienso que el color, el sonido, el sabor de la romería es la expresión desinteresada de estos valores hecho tradición durante siglos.
Sé que después del Domingo de Ramos es muy difícil decidir a que sitio acudir, en cada pueblo de Huelva existe un magnífico motivo para visitar y disfrutar de la fiesta, pero la Hermandad de San Benito Abad en el Cerro del Andévalo provee de actos durante todo el año a estos lugares que de por si solo merece la pena visitar por su conjunto artístico, su patrimonio monumental o simplemente la paz de su paisaje.
Os aconsejo que para iniciarse visitéis la página web de la Hermandad, la cual demuestra que la modernidad no va reñida con la tradición:
http://www.sanbenitoelcerro.com/





